Galería

Quien se aproxime a la obra de Angel Boliver pronto descubrirá su espíritu libre.

Las líneas, las formas, los colores, los tonos, se arman en una unidad congruente, rica y variada; el artista nos aproxima a un mundo colmado, consciente e informe, que cristaliza en sensaciones que deleitan a quien los mire.

En el empleo de sus técnicas, sus materiales –óleo, acuarela, acrílico, pastel, sanguina, temple, tinta, lápiz– serán recursos que manifiesten los mundos, los sentimientos, los pensamientos de Boliver, que en una reflexión intuitiva y constante mantiene un diálogo con sus compañeros pintores y la historia de su quehacer, que es la historia de la pintura de su tiempo.

Un gran fin motiva su trabajo artístico; su cautelosa intención se trata de una disciplina afectiva. Éste es el sello, la singularidad de su creación; la síntesis filosófica expresada literaria y plásticamente. Su trabajo está montado sobre un eje reflexivo que, de manera persistente, se pregunta y se contesta sobre el asunto que le interesa: el hombre.

Murales